Este nuevo papá nervioso intenta todo para detener las lágrimas de su
bebé, pero ningún video ni entretenimiento puede lograrlo. Así que él se
esfuerza por usar su mayor habilidad. ¡Este conmovedor comercial me
dejó en un charco de lágrimas!
Si puso tanto cuidado en cada uno de nosotros, y si aún los detalles que parecen insignificantes para nosotros, Dios los conoce y no pasa nada por desapercibido, ¿por qué creer que no le importamos o que tiene cosas más importantes que atender?